Madres adolescentes aprenden EM para ayudar a sus iguales

Madres adolescentes aprenden EM para ayudar a sus iguales
Yahne, Jackson, Tollestrup

When teen mothers do not graduate from high school, they and their children risk a lifetime of
negative outcomes. They face major economic and health difficulties, often repeated across generations.
To address this growing national concern that particularly impacts Hispanic teen mothers, we began by
training young nonprofessional peer mentors in motivational interviewing (MI) to provide one-to-one
support for teen mothers. To our knowledge, young non-clinicians have never before been formally
evaluated for MI competency. Our preliminary investigation tested whether teen mothers who had
succeeded in graduating could use MI effectively in conversations with their peers who had not yet
completed high school. The six peer mentors were able to attain basic competency in MI. Some of their
demonstrated skills went beyond competency to MI proficiency as measured by the MITI coding system.
They also expressed their enthusiasm for the experience. They fully participated in the study protocols
and also maintained the spirit of MI throughout the study. These findings are being used to design a
training strategy for the peer mentors that can be used in schools and clinics throughout New Mexico.
The question we asked was: “Can these young mothers, who have succeeded in graduating from high
school, competently use MI to support other teen moms to continue their education?” The answer in this
feasibility study was “yes”.

Cuando las madres adolescentes no se han graduado de la secundaria, ellas y sus hijos tienen
mayor riesgo de tener resultados negativos el resto de sus vidas. Ellos enfrentan dificultades
económicas y de salud, que con frecuencia se repiten a través de generaciones. Para abordar esta
situación nacional, que afecta en particular a madres Hispanas, comenzamos a entrenar en entrevista
motivacional (EM) a jóvenes no-profesionales como mentoras iguales para ofrecer apoyo
personalizado a madres adolescentes. No sabemos de otros estudios que hayan evaluado
formalmente la competencia en EM en jóvenes sin entrenamiento clínico. Nuestra investigación
preliminar buscaba determinar si madres adolescentes que se habían graduado de secundaria podían
usar EM en una forma efectiva en conversaciones con iguales que, hasta el momento, no habían
completado la secundaria. Las seis mentoras iguales obtuvieron competencia básica en EM. Algunas
demostraron habilidades que sobrepasaron competencia básica y obtuvieron dominio en EM,
medido por el sistema de codificación MITI. Ellas también demostraron su entusiasmo con respecto
a la experiencia. Ellas participaron plenamente con los protocolos y mantuvieron el espíritu de la EM
durante el estudio. Estos hallazgos se están utilizando para diseñar una estrategia de entrenamiento
para mentoras iguales que se puede usar en escuelas y clínicas en todo Nuevo México. La pregunta
que nos hicimos fue: “Pueden estas madres jóvenes, que tuvieron éxito en graduarse de la
secundaria, utilizar la EM para apoyar a otras madres adolescentes para continuar su educación?” La
respuesta de este estudio de viabilidad fue “sí”.
(Traducción al español realizada gracias a la colaboración de la Dra. Catalina Triana)